3. Si te sientes incómodo, cambia el ambiente
Mover los muebles, ventilar, encender una vela o renovar las sábanas puede ayudarte a sanar.
4. Conversa con tu familia
El duelo compartido aligera la carga. Muchas veces otro miembro del hogar siente lo mismo que tú.
5. No alimentes supersticiones
La fe, no el miedo, es la que ilumina. El alma del difunto ya está en manos de Dios, no en los objetos.
6. Guarda lo que te traiga paz, no lo que te lastime
La memoria no está en los muebles, sino en el corazón.
7. Busca acompañamiento espiritual si el duelo te pesa
Un guía, un sacerdote o un terapeuta pueden ayudarte a atravesar el proceso.