La investigación por la muerte de un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia sumó un nuevo capítulo tras la realización de una audiencia judicial determinante, en la que la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, fueron formalmente imputados y quedaron bajo prisión preventiva por un período inicial de seis meses. La medida fue dispuesta en el marco de una causa que ha generado una fuerte repercusión social y mantiene en vilo a la comunidad.
El encuentro judicial tuvo lugar durante la mañana del martes, en medio de un importante despliegue de seguridad. Ambos acusados llegaron bajo custodia y enfrentaron la imputación por “homicidio agravado por el vínculo”, una figura penal de extrema gravedad dentro del sistema judicial argentino. Según la investigación en curso, el fallecimiento del menor se produjo tras un cuadro que derivó en un paro cardiorrespiratorio, cuyas causas continúan siendo analizadas en profundidad por los peritos.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la audiencia fue la actitud de la madre, quien, de acuerdo con los presentes, mantuvo un comportamiento reservado, sin emitir declaraciones y evitando el contacto visual con otras personas en la sala. En especial, no habría cruzado miradas con familiares del niño ni con allegados que asistieron al proceso en busca de respuestas. Su postura fue interpretada por algunos como distante, mientras que otros la atribuyen al impacto emocional del momento.
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