Consumir 2 cucharadas diarias sobre pan integral o como base para guisos. El calor y el aceite potencian la absorción del licopeno. Evitar conservarlo en el refrigerador por más de 5 días. No se recomienda para personas con gastritis aguda o reflujo severo.
Receta 2: Ensalada antiinflamatoria con tomates crudos (para personas mayores)
Ingredientes: 2 tomates medianos, ½ aguacate, 1 puñado de espinacas, jugo de limón y pimienta.
Preparación: Cortar los tomates en gajos, mezclar con el aguacate en cubos y las espinacas. Adornar con limón y pimienta.
Indicaciones: Consumir esta ensalada 3 veces por semana. El tomate crudo aporta vitamina C (sensible al calor) y el aguacate, grasas esenciales. No añadir sal en exceso si se padece hipertensión.
Receta 3: Jugo de tomate para después del entrenamiento (recuperación muscular)
Preparación: Licúa 3 tomates maduros con una ramita de apio y medio vaso de agua. Corta en trozos si prefieres una textura más líquida.
Indicaciones: Consumir en los 30 minutos previos a una actividad física moderada. Ayuda a reponer potasio y antioxidantes. No lo tomes en ayunas si sufres de acidez. Máximo un vaso al día.
Advertencia final: Los médicos no revelan secretos milagrosos; recomiendan los tomates como parte de una dieta variada. Si tomas anticoagulantes (como warfarina), consulta a tu médico, ya que los tomates son ricos en vitamina K. Y recuerda: ningún alimento produce salud por sí solo; la salud la producen tus hábitos.