La vitamina C es termolábil, por lo que se recomienda consumir el pimiento y las espinacas crudos o ligeramente cocidos (al vapor, menos de 5 minutos). El brócoli, en cambio, libera más sulforafano si se pica 40 minutos antes de cocinarlo (se activa una enzima).
Qué evitar: No combines estos alimentos con bebidas muy calientes justo después de comer (el calor extremo puede desnaturalizar parte de la vitamina C recién ingerida).
Contraindicaciones: Las personas propensas a los cálculos renales debido a los oxalatos (abundantes en las espinacas) deben moderar su consumo, alternándolo con acelgas o col rizada. Si tomas anticoagulantes, ten en cuenta el alto contenido de vitamina K de las espinacas y el brócoli.
Consejo adicional: Añade siempre una fuente de vitamina C (limón, naranja o kiwi) junto con estas verduras, incluso si ya la contienen. Un pequeño exceso no se almacena y garantiza la máxima producción de colágeno.
Empieza a disfrutar del batido rojo a la mañana siguiente. Tus articulaciones te lo agradecerán con cada paso que des.